Los empleados públicos del Ayuntamiento cuentan con un nuevo acuerdo mixto tras el acuerdo alcanzado entre los representes del Consistorio y de los funcionarios y laborales, un texto que fue aprobado por el Pleno en la sesión extraordinaria celebrada el pasado 2 de julio.
“El texto aprobado se ha basado en los principios de legalidad y crédito presupuestario y se marcó como objetivo alcanzar un equilibrio entre las necesidades de autoorganización del Ayuntamientos y las expectativas de los empleados municipales”. En este sentido, el texto contó con un respaldo casi unánime, ya que fue aprobado por las centrales sindicales, CSI-F e Intersindical Canaria, que agrupan a 14 de los 15 de los representantes de los trabajadores en la Mesa General de Negociación”, señala el concejal de Personal, Francisco Pinto.
Pinto destaca que en lo que respecta a la política retributiva se ha fijado atendiendo a los siguientes parámetros: uniformidad, transparencia, participación y motivación y bajo criterios de equidad, igualdad y proporcionalidad.
El texto sustituye al convenio colectivo y el acuerdo de funcionarios del año 2002 que han estado vigentes hasta la fecha y que contenían artículos que estaban informados negativamente por la Dirección General de Función Pública. En el nuevo texto se regulan aspectos como los instrumentos de planificación y ordenación de los puestos de trabajo, los derechos y deberes de los empleados públicos (donde se incluye la promoción, la provisión de puestos y movilidad, la jornada de trabajo, permisos y vacaciones, las retribuciones y los deberes) o formación y acción social.
El concejal de Personal, agradece el esfuerzo y el trabajo llevado a cabo por los sindicatos CSI -F (Central Sindical Independiente y de Funcionarios) e Intersindical, así como el gerente municipal, quiénes gracias a su buena disposición han hecho posible el acuerdo tras algo más de un año de negociaciones.)
“En definitiva un acuerdo que mejora la igualdad y equidad del conjunto de los empleados públicos municipales y pone las bases para unir la Dirección por objetivos con la cultura de la responsabilidad y los resultados a través de la evaluación del desempeño y la retribución por cumplimiento de objetivos”, finaliza Pinto.



















