jueves, 7 de marzo de 2013

El Alcade dice que Güímar será "un municipio pionero en eficiencia energética".


En la mañana de hoy se llevó a cabo la inauguración del alumbrado de eficiencia energética instalado en El Puertito de Güímar. En el acto estuvieron presentes la consejera de Industria del Gobierno de Canarias, Francisca Luengo, el alcalde de Güímar Rafael Yanes, y varios miembros del Grupo de Gobierno.

La empresa adjudicataria, VVO Servicios ha instalado este tipo de alumbrado en los 580 puntos de luz que existen en este barrio costero, convirtiéndose en un experimento piloto que Rafael Yanes quiere hacer efectivo en todo el municipio. Con esta nueva tecnología, el Ayuntamiento logrará ahorrarse más del 50% de la factura de la luz, pasando de los 32.500 euros de gasto anual que producía el alumbrado ordinario en El Puertito de Güímar, a menos de la mitad.

Esta iniciativa, contempla la instalación de ahorro y telegestión en el alumbrado de la zona del Puertito de Güímar  y  Palm Beach, consistiendo en el reemplazo de 580 balastos existentes en el interior de las luminarias por otros electrónicos programables, así como de 580 antenas en el exterior de cada luminaria para la comunicación por radiofrecuencia con el equipo de control,  que a su vez, se comunica  usando una tarjeta 3G con el servidor Web central. Cada equipo de control puede controlar hasta 256 antenas dentro de su radio de cobertura y en el municipio hay instaladas  tres unidades de control.
Este tipo de  tecnología permite una gestión más eficiente del alumbrado exterior para ahorrar energía y reducir el número de averías.  También ayuda a cumplir con los objetivos fijados en el protocolo de Kyoto para combatir el cambio climático. Además, la propia telegestión o telecontrol del alumbrado producirá ahorro para las arcas municipales, debido a que se obtiene información prácticamente instantánea sobre el estado de la instalación eléctrica, optimizando  la vida de los equipos y lámparas, se reducirán los encendidos diurnos para la búsqueda de averías o comprobaciones sobre el estado de la instalación, entre otras acciones.

El alcalde de Güímar asegura que pretende instalar esta tecnología en los 5.500 puntos de luz que existen en el municipio, lo que supondría un ahorro anual para las arcas municipales de 160.000 euros. De este total, 60.000 euros sería ahorro neto, y el resto a sufragar durante ocho años el importe total de la instalación que asciende a 800.000 euros.
Por su parte, la consejera de Industria del Gobierno de Canarias, Francisca Luengo, destacó la importancia de que las administraciones públicas “inviertan en eficiencia y ahorro porque lo que no gasten en esto lo pueden destinar a otra cosa tan necesaria en estos momentos de crisis. Güímar ya se beneficia de esta ventaja, de hecho, las cifras lo dejan claro”.

Telegestión y balastos

La telegestión es un recurso de vanguardia enfocado principalmente para las instalaciones de alumbrado público, para obtener una mayor rapidez en la detección e identificación de incidencias y mejorar la información sobre el consumo de energía, lo que favorece el ahorro y la eficiencia. Además permite la instalación de cámaras, paneles informativos y hasta una red wifi.

Propiciar ahorro energético y proporcionar un retorno de inversión a corto plazo son los principales objetivos de la instalación de la telegestión, un mecanismo con el que se reducirán aún más los índices de contaminación lumínica, las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y el coste de la factura de la luz.

Asimismo, este mecanismo transforma la luminaria y la red en una infraestructura inteligente, capaz de integrar y gestionar los servicios complementarios de utilidad y seguridad pública. También, proporciona un gran ahorro en materia de mantenimiento, ya que es capaz de avisar, mediante un correo electrónico, sobre cualquier incidencia.

Por su parte, los dispositivos de reactancia programable (los denominados balastos), que tienen una vida útil de unas 80.000 horas, cuentan con una memoria interna que es capaz de disminuir la luz de las luminarias en cinco escalones de regulación, sin perder la calidad lumínica.