De los expedientes abiertos en 2012, 7 de ellos han sido considerados como graves con lo que las sanciones irán entre los 150 y los 1.500 euros, y el resto leves, con sanciones que van desde los 30 a los 150 euros.
Rivero avanza que atendiendo a la demanda constante de las Mesas Comunitarias, en concreto en Punta Larga y Las Caletillas, se incidirá más en el cumplimiento del artículo 19, puntos 1 y 2, entre otros, donde se recoge que “ el poseedor de un animal deberá adoptar las medidas necesarias para evitar que éste ensucie las vías y los espacios públicos” y “queda prohibido transitar con animales de compañía sin tener las bolsas higiénicas o accesorios similares para recoger, en su caso, los excrementos depositados en la vía pública”. Para ello, la persona contratada por el Ayuntamiento para llevar a cabo el control animal hará advertencias a los dueños de las mascotas y la Policía Local continuará realizando denuncias a aquellas personas que incumplan la ordenanza.
“Sancionar debe ser el último recurso, pero considerando que es necesario un mayor cuidado del mobiliario y los equipamientos urbanos para que todos podamos disfrutar de unos espacios públicos limpios, se debe aplicar la ordenanza con rigor” - señala el concejal de Sanidad.
En lo que respecta a los animales potencialmente peligrosos, hay que tener en cuenta que sus dueños tienen que solicitar licencia y las mascotas deben ir por la calle con bozal y controlados con cadena o correa no extensible. En relación a este tipo de animales se han resuelto dos expedientes sancionadores con multas que superan los 2.500 euros.
Por último, Rivero apela a la responsabilidad de los dueños de las mascotas para una mejor convivencia ciudadana y para poder mantener limpios los lugares comunes.



















