domingo, 18 de noviembre de 2012

Un nuevo cadáver político.


La clase política no nos tiene muy acostumbrados a ejemplos de coherencia con las ideas que uno tiene, aunque ello les cueste el cuello. Eso, que es encomiable y poco frecuente es una cosa, pero las declaraciones de José Fernando Gómez respecto a Cho Vito, tal y como se adelantó en este medio el pasado sábado, suponen un suicidio de corte político como hacía tiempo no se veía en la política de Canarias.
Las declaraciones del edil Villero descalificando la actuación de los barones regionales del partido, le van a costar la cabeza política sin ninguna duda. En la mañana del domingo Asier Antona, presidente de los populares canarios, ya ha advertido que no sólo no comparte las manifestaciones salidas de tono y a destiempo del Concejal, sino que le van a suponer que la comisión de derechos del Partido le plantee un expediente que le va costar el puesto.
El edil de Candelaria, eso sí, se irá, o no, quien sabe, por la puerta grande después de no dejar títere con cabeza en la Delegación del Gobierno, la Subdelegación en Tenerife y en la Dirección General de Costas. Dijo sentir "rabia e impotencia" porque "nuestro partido se comprometió con el colectivo vecinal a, si conseguíamos gobernar, intentar resolver el problema creado por el Gobierno socialista. Y eso se hizo allí, en Cho Vito, delante de todos los vecinos a los que ahora han dado la espalda".
El edil que dice no querer ser mono de feria, no renuncia a sus convicciones que le hacen denunciar a todos en este asunto. Además en su proclama, dispara contra el grupo de Gobierno de Candelaria, el del Cabildo y el del Gobierno de Canarias.
El concejal del PP también habla de una desmesurada intervención policial, cuando tal comentario se descalifica solo, al haber sido televisado como pocas veces; retransmitido un lanzamiento por la TVC. Los agentes han mostrado en este caso una dulzura con los vecinos que los engrandece como cuerpo, y como personas.