Con el cambio de horario, anochece antes, y las horas de sol por la tarde menguan hasta hacer inviables las zonas de esparcimientos para los más pequeños después de las siete de la tarde. Algunos ejemplos son los del Parque urbano de la Calle Amanecer, que sólo cuenta con las luminarias de las calles que lo circundan. El espacio habilitado para el juego de los más pequeños no cuenta con ningún punto de luz, y los padres recogen a sus niños antes de tiempo.
El grupo de Gobierno de Candelaria debería tomar nota y atender de manera decidida los espacios de recreo de los más pequeños. Lo mismo ocurre en los espacios infantiles de la Avenida Marítima con una iluminación insuficiente.




















