Una cosa es dotar a los distintos núcleos de mobiliario y equipamiento moderno, y otra muy distinta es mantenerlo. Un ejemplo de la desidia municipal en el mantenimiento de los espacios públicos, es el Ayuntamiento de El Rosario, en uno de sus proyectos estrella: los parques y las nuevas playas de Radazul.
Una de las atracciones que contaban con mayor éxito de público, es una pequeña tirolina que hace las delicias de vecinos y las colas interminables para disfrutar de un viaje. En la actualidad el juego mecánico que permite el deslizamiento del niño está estropeado, lo que pone en riesgo la integridad de los menores, dada la velocidad que se llega a alcanzar con este artilugio. Rogamos al equipo de Gobierno que tome medidas, y lo repare, y mientras eso sucede, no permita su uso.




















