miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cho Vito ya está realojado y todos contentos.


El teatrillo que se ha montado entorno a Cho Vito, incluyendo la ocupación del salón de plenos del Ayuntamiento de Candelaria, con la connivencia municipal, tiene ya algunas consecuencias significativas. Por un lado las familias desalojadas han sido reubicadas en su totalidad; por otro lado que la ocupación del suelo público no sólo puede salir gratis, sino que tiene premio; y por último que quién no llora no mama.
Los ciudadanos que esperan pacientes y ordenados sin montar algarabía alguna la solución a sus problemas, no tienen la más mínima oportunidad de sacar de la cosa de todos una salida a sus miserias y desgracias; aquí las cosas funcionan montando el pollo, llamando a la prensa y con huelgas de hambre.
Este asunto de Cho Vito es el premio a la lucha de unos vecinos por las causas privadas. La solución a los problemas que cada uno tiene buscando una solución de la Administración, pasa por alterar el orden; ocupar lo que es de todos y llamar la atención de la forma más destacada posible. Por tanto para conseguir la implicación de la clase política, nada como montar un buen pollo.
Ahora todos contentos: los vecinos afectados ya tienen unos terrenos y unos proyectos que se los pagan el resto de los ciudadanos; el Gobierno Municipal, el eterno malo, ahora es bueno; el PP hace cumplir la Ley; el edil díscolo popular se le hará un expediente en el partido, pero parece que lo que ha hecho mereció la pena, porque se consiguió una solución a los vecinos; Costas demuele esta parte de la linea de mar y recupera los terrenos; y los ciudadanos ya podremos disfrutar de este espacio público.