Una vez más, la llamada Playa de los Guanches, o de San Blas, una de las más conocidas de la Villa Mariana se queda cerrada por vertidos de aguas fecales. Los continuos cierres de la zona de baño coinciden con la nueva rotura del emisario que tantos problemas da en esta zona de baño. El Valle sigue sin contar con una depuradora, que pese a los esfuerzos financieros en otros tiempos, nunca se llegó a poner en marcha, y mientras las costas de nuestro Valle se llenan de las aguas negras que generamos los vecinos y visitantes, la costa se muere.
Los técnicos del Cabildo buscan una solución que precisará de nueva partida de financiación entre la institución insular y el Consistorio de Candelaria. La solución del problema de las aguas fecales parece que sigue siendo el de verter al mar lo que ya nos sobra; mientras se gastan los dineros de todos en tirar y no buscar en el reciclado de estas aguas que debidamente tratadas, podrían servir para el riego.




















