miércoles, 24 de octubre de 2012

Afán recaudatorio local en plena crisis.

Una de las consecuencias de la crisis es la precariedad de las condiciones de trabajo y de la remuneración de los trabajadores. Sea cual sea el motivo, lo cierto es que los trabajadores, autónomos y empresarios cada vez ganan menos. Pero esa lógica no afecta a la clase política en la misma proporción. Un ejemplo de ello es lo desorbitado de los emolumentos de alcaldes, concejales ye elementos con los más variados vínculos a las arcas públicas. Concretamente en Güímar, la oposición de Coalición Canaria, reprocha al Gobierno local la contratación de una empresa que asegure el cumplimiento de las obligaciones tributarias de los vecinos para asegurarse, según dicen, el grupo de Gobierno y su séquito, el cobro de sus retribuciones.
Hay que estar muy atentos a las liquidaciones del nuevo organismo, pues el objeto de la empresa concesionaria del servicio es simplemente recaudar. El beneficio de este nueva herramienta recaudatoria es simplemente eso. Ya hay muchos ejemplos de excesos en otras administraciones. La solución en cada caso pasa por un correcto asesoramiento.